Pertenecemos a la quinta generación de dos familias pioneras en el poblamiento de Península Valdés; la familia Olazábal y la familia Endara.
Nuestras raíces más antiguas son la de don Félix Olazábal, vasco francés que llegó a Península en el año 1897, con una majada de 800 ovejas y que vivió en las cuevas naturales, socavadas en las costas de Puerto Pirámides. Y la de doña Francisca Endara, nuestra tatara abuela -también vasca francesa- llegada a Península a principios de 1900 para dedicarse a la cría de ovejas Merino Australiano.
Sus campos se convirtieron en verdaderos oasis del desierto Patagónico.
La Estancia Rincón Chico es una parte de la herencia que recibimos de quienes hicieron posible, con su tesón y trabajo, que seamos sus anfitriones.
Agustín y María